1Donde empezar
¡Bienvenidx! Mi nombre es Edgardo Civallero y escribo desde la niebla del bosque alto-andino y el páramo de Cundinamarca, Colombia. Soy bibliotecario, archivista, músico, escritor y artista visual, y me desempeño, entre otras cosas, como consultor semántico, investigador, editor, diseñador, conferencista, docente, naturalista y tejedor de memorias.
Este sitio reúne mis proyectos en bibliotecología, archivística, sonidos, artes visuales, biología / ecología y gestión del conocimiento y la memoria: áreas en donde la información se entreteje con el silencio, la investigación se topa con la descomposición, y los instrumentos musicales (y, a veces, las marionetas de mi taller) discuten con los metadatos.
Usa la barra lateral para navegar por tema. Explora, lee, chismosea. Y si alguna hebra te resuena, escríbeme. ¡Buen camino!
2Nuevas tramas
Desde Quisquiza | Musgo
Publicado el 1 de mayo de 2026
La última entrada en mi blog Notas críticas, "Musgo: Donde la pérdida se ralentiza", reflexiona sobre la aparición silenciosa de los musgos en el bosque altoandino de Quisquiza y las funciones ecológicas que desempeñan a microescala. Tomando a esos organismos, pequeños y a menudo desapercibidos como punto de partida, el texto examina cómo los procesos de retención, estabilización y regulación de la humedad configuran las condiciones para la persistencia de la vida, y cómo tales dinámicas permiten repensar las infraestructuras que sostienen la memoria y el conocimiento.
3Crónicas de lo hecho
Bitácora de textos, sonidos y gestos recientes
Publicado el 3 de mayo de 2026
En los últimos días (20 de abril al 3 de mayo), dos textos han abordado un mismo problema estructural desde terrenos distintos. Uno se despliega en el bosque altoandino de Quisquiza; el otro, en el disputado campo de la memoria comunitaria. Juntos, examinan cómo se sostiene la continuidad bajo condiciones en las que la pérdida es constante y la estructura nunca está garantizada.
El recorrido comienza con Desde Quisquiza (05): Musgo, una nota de campo sobre la retención a escala mínima. El musgo no acumula ni domina. Sostiene. Ralentiza la evaporación, dispersa el impacto y estabiliza superficies que de otro modo se erosionarían. Lo que parece incidental se vuelve estructural: una capa delgada que regula la pérdida y hace posible la persistencia sin llegar a hacerse visible como sistema.
Esa misma cuestión reaparece, bajo otra presión, en Memorias que contraatacan. Aquí el terreno no es ecológico sino social. Las bibliotecas comunitarias operan allí donde la memoria es frágil, disputada y, a menudo, activamente borrada. No se limitan a preservar lo existente: sostienen fragmentos, testimonios y narrativas que resisten la desaparición, incluso cuando los marcos institucionales no logran reconocerlas ni sostenerlas.
En ambos textos, la continuidad no depende de estructuras centrales ni de una coherencia visible. Depende de procesos que retienen, estabilizan y mantienen en su lugar aquello que de otro modo se dispersaría. Son procesos que no se escalan con facilidad: parciales, situados y, con frecuencia, inadvertidos. Si se los elimina, los sistemas no colapsan de inmediato. Continúan, pero con una menor capacidad de sostener. La pérdida se acelera. Las brechas se amplían. Lo que permanece se vuelve más difícil de sostener.
Lo que emerge no es un modelo unificado, sino un desplazamiento de la atención: del crecimiento a la retención; de la estructura como forma a la estructura como función; de lo visible a aquello que, en silencio, impide la desaparición.
4Próximamente, si la niebla lo permite
Próximos escritos, eventos y trabajos en curso
Publicado el 21 de abril de 2026
En los próximos meses comenzarán a aflorar aquí nuevos hilos — si las condiciones lo permiten.
Uno de ellos es el relanzamiento de Wayrachaki Editora, un sello independiente dedicado a libros digitales de acceso abierto escritos desde los márgenes: manuales, crónicas y textos editoriales sobre bibliotecas en resistencia, oralidad insurgente, archivos frágiles y prácticas de conocimiento moldeadas por el conflicto, la escasez y el territorio. El sello retoma su trabajo con el mismo espíritu nómada que le dio forma en sus inicios, publicando textos que nunca pasarían un filtro académico y que jamás estuvieron pensados para hacerlo.
Otro hilo toma forma a través de Tela de Araña, un conjunto de servicios de consultoría y acompañamiento centrados en el diseño semántico, los sistemas de metadatos, los archivos comunitarios y las infraestructuras de conocimiento allí donde los modelos convencionales fallan. Este trabajo se despliega de manera lenta y situada, mediante el acompañamiento más que mediante soluciones, y será documentado aquí a medida que ocurra.
Junto a estos desarrollos, continuarán las crónicas, notas y ensayos. La escritura seguirá desplazándose entre bosques y bibliotecas, entre la teoría y el terreno, siguiendo las preguntas a medida que surgen y no según un plan previo. Nada de lo que aparece aquí está programado de antemano. Algunas cosas llegarán en silencio. Otras quizá no lleguen nunca.
Al fin y al cabo, la niebla tiene su propio ritmo.
5Textos, sonidos y trazas recogidas
Archivo de trabajos publicados y registros sonoros
Publicado el 21 de abril de 2026
A lo largo de las últimas semanas he ido reorganizando mis publicaciones pasadas en un archivo estructurado. Textos que estuvieron dispersos en revistas, congresos y plataformas digitales habitan ahora secciones definidas que reflejan los territorios intelectuales de los que surgieron. El archivo incluye actualmente Bibliotecas desde el Sur, Bibliotecas en los márgenes, Bibliotecas públicas, Bibliotecología e investigación y Brecha digital, junto con selecciones curadas del Blog Bibliotecario, de Bitácora de un bibliotecario y de mis contribuciones al Princh Library Blog.
Estas secciones no funcionan como un depósito estático. Son espacios activos: se actualizan, se amplían y, en ocasiones, se recontextualizan a medida que las preguntas evolucionan y los hilos vuelven a conectarse. En conjunto, trazan el arco de una trayectoria atravesada por la crítica decolonial, los territorios periféricos, la responsabilidad institucional, la desigualdad tecnológica, la práctica documental y la política de la memoria.
Lo que aparece hoy en los textos más recientes crece sobre esas capas anteriores. El archivo no es un fondo decorativo. Es el cimiento.