Bienvenida. Por Edgardo Civallero

1Donde empezar

¡Bienvenidx! Mi nombre es Edgardo Civallero y escribo desde la niebla del bosque alto-andino y el páramo de Cundinamarca, Colombia. Soy bibliotecario, archivista, músico, escritor y artista visual, y me desempeño, entre otras cosas, como consultor semántico, investigador, editor, diseñador, conferencista, docente, naturalista y tejedor de memorias.

Este sitio reúne mis proyectos en bibliotecología, archivística, sonidos, artes visuales, biología / ecología y gestión del conocimiento y la memoria: áreas en donde la información se entreteje con el silencio, la investigación se topa con la descomposición, y los instrumentos musicales (y, a veces, las marionetas de mi taller) discuten con los metadatos.

Usa la barra lateral para navegar por tema. Explora, lee, chismosea. Y si alguna hebra te resuena, escríbeme. ¡Buen camino!


2Nuevas tramas

Nuevas tramas. Por Edgardo Civallero

Desde Quisquiza | Orquídeas

Publicado el 29 de mayo de 2026

La última entrada de mi blog Notas críticas, "Desde Quisquiza | Orquídeas", explora las orquídeas epífitas del bosque altoandino de Quisquiza como parte de una reflexión más amplia sobre la sujeción, el sostén y la coexistencia no posesiva. A partir de las raíces aéreas, las formas expuestas de supervivencia y la capacidad de vivir de la niebla, la corteza, la luz y la relación, el texto sostiene que algunos sistemas de conocimiento pueden perdurar no excavando más hondo, ocupando más espacio o controlando su sustrato, sino aprendiendo a sujetarse con ligereza sin agotar aquello que los sostiene


3Crónicas de lo hecho

Crónicas de lo hecho. Por Edgardo Civallero

Bitácora de textos, sonidos y gestos recientes

Publicado el 31 de mayo de 2026

Durante los últimos días (del 18 al 31 de mayo), cuatro textos se han desplazado entre bibliotecas, memoria ceremonial, sistemas de conocimiento en latencia y el bosque nublado de Quisquiza. Sus terrenos son distintos: una biblioteca comunitaria bajo presión, un ñame de los Abelam que desaparece después de la ceremonia, una planta reviviscente que sobrevive mediante actividad suspendida, y una orquídea epífita que vive de la niebla y la corteza. Pero juntos plantean una misma pregunta: ¿cómo persisten las formas frágiles de memoria, conocimiento y vida sin depender de la permanencia, la posesión o la visibilidad continua?

La secuencia comienza con Construyendo espacios para la resistencia, un texto sobre la bibliotecología comunitaria más allá del lenguaje institucional del "espacio seguro". Allí, la seguridad no se entiende como comodidad, atmósfera o inclusión por diseño, sino como una condición política situada, atravesada por la amenaza, la protección, el conflicto y la autonomía colectiva. Una biblioteca, desde esta perspectiva, puede llegar a ser algo más que un refugio. Puede convertirse en infraestructura para la memoria, el aprendizaje, la organización y la resistencia.

Esa preocupación por la infraestructura reaparece desde otro ángulo en El ñame que desaparece. El ñame ceremonial de los Abelam no preserva significado mediante su permanencia como objeto. Se pudre. Sus adornos desaparecen. Su exhibición termina. Y, sin embargo, el sistema continúa a través del retorno cíclico, el reconocimiento público, el conocimiento incorporado y la activación ritual. Aquí, la desaparición no es simplemente un fracaso. Forma parte del mecanismo mediante el cual la memoria conserva su durabilidad social.

La cuestión de la interrupción se vuelve más técnica en Cómo dormir sin perder la forma, una crónica sobre plantas reviviscentes y sistemas frágiles de conocimiento. El texto sostiene que la inactividad no debería confundirse siempre con el colapso. Archivos, repositorios, bases de datos y proyectos comunitarios de memoria suelen sobrevivir a través de pausas, silencios y estados reducidos. Lo que importa es si se han preservado las condiciones de retorno: archivos, estructuras, metadatos, custodias, dependencias y la legibilidad mínima necesaria para una recuperación futura.

Finalmente, Desde Quisquiza | Orquídeas devuelve el problema a los árboles del bosque altoandino. Las orquídeas epífitas no excavan en el suelo ni se adueñan de las superficies que las sostienen. Se aferran, absorben, se ajustan y permanecen suspendidas. Su forma de apego sugiere otra gramática para el trabajo con conocimiento y memoria: una basada en el contacto sin encierro, el sostén sin posesión, y la continuidad sin extracción.

A través de estos cuatro textos, la duración no aparece como dureza, permanencia, acumulación o control, sino como un conjunto de prácticas situadas: sostener la línea bajo presión, regresar después de la desaparición, dormir sin perder la forma, y aferrarse con ligereza sin agotar aquello que brinda sostén. En conjunto, trazan un movimiento que se aleja de los sistemas que preservan mediante la captura, la estabilización o la exposición total, y se acerca a formas de memoria capaces de sobrevivir mediante resistencia, latencia, recurrencia y contención.


4Próximamente, si la niebla lo permite

Próximamente, si la niebla lo permite. Por Edgardo Civallero

Próximos escritos, eventos y trabajos en curso

Publicado el 21 de abril de 2026

En los próximos meses comenzarán a aflorar aquí nuevos hilos — si las condiciones lo permiten.

Uno de ellos es el relanzamiento de Wayrachaki Editora, un sello independiente dedicado a libros digitales de acceso abierto escritos desde los márgenes: manuales, crónicas y textos editoriales sobre bibliotecas en resistencia, oralidad insurgente, archivos frágiles y prácticas de conocimiento moldeadas por el conflicto, la escasez y el territorio. El sello retoma su trabajo con el mismo espíritu nómada que le dio forma en sus inicios, publicando textos que nunca pasarían un filtro académico y que jamás estuvieron pensados para hacerlo.

Otro hilo toma forma a través de Tela de Araña, un conjunto de servicios de consultoría y acompañamiento centrados en el diseño semántico, los sistemas de metadatos, los archivos comunitarios y las infraestructuras de conocimiento allí donde los modelos convencionales fallan. Este trabajo se despliega de manera lenta y situada, mediante el acompañamiento más que mediante soluciones, y será documentado aquí a medida que ocurra.

Junto a estos desarrollos, continuarán las crónicas, notas y ensayos. La escritura seguirá desplazándose entre bosques y bibliotecas, entre la teoría y el terreno, siguiendo las preguntas a medida que surgen y no según un plan previo. Nada de lo que aparece aquí está programado de antemano. Algunas cosas llegarán en silencio. Otras quizá no lleguen nunca.

Al fin y al cabo, la niebla tiene su propio ritmo.


5Textos, sonidos y trazas recogidas

Textos, sonidos y trazas recogidas. Por Edgardo Civallero

Archivo de trabajos publicados y registros sonoros

Publicado el 21 de abril de 2026

A lo largo de las últimas semanas he ido reorganizando mis publicaciones pasadas en un archivo estructurado. Textos que estuvieron dispersos en revistas, congresos y plataformas digitales habitan ahora secciones definidas que reflejan los territorios intelectuales de los que surgieron. El archivo incluye actualmente Bibliotecas desde el Sur, Bibliotecas en los márgenes, Bibliotecas públicas, Bibliotecología e investigación y Brecha digital, junto con selecciones curadas del Blog Bibliotecario, de Bitácora de un bibliotecario y de mis contribuciones al Princh Library Blog.

Estas secciones no funcionan como un depósito estático. Son espacios activos: se actualizan, se amplían y, en ocasiones, se recontextualizan a medida que las preguntas evolucionan y los hilos vuelven a conectarse. En conjunto, trazan el arco de una trayectoria atravesada por la crítica decolonial, los territorios periféricos, la responsabilidad institucional, la desigualdad tecnológica, la práctica documental y la política de la memoria.

Lo que aparece hoy en los textos más recientes crece sobre esas capas anteriores. El archivo no es un fondo decorativo. Es el cimiento.