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Dejando atrás las bibliotecas verdes (8 de 10)
Biomímesis
Un plano natural para las bibliotecas del futuro
Esta nota forma parte de una serie que cuestiona el statu quo de las "bibliotecas verdes", denunciando el greenwashing y el tokenism, y explorando alternativas viables, como el minimalismo, el decrecimiento, el upcycling y las "bibliotecas lentas" (slow libraries). Consulte todas las notas en el índice de esta sección.
Introducción
La naturaleza es la diseñadora más eficiente que el mundo ha conocido. Todos sus ecosistemas funcionan según los principios de equilibrio, regeneración y optimización de recursos, sin derroches ni excesos. En un contraste sumamente marcado, las instituciones humanas, incluidas las bibliotecas, se han basado durante mucho tiempo en un modelo de consumo excesivo, ineficiencia y crecimiento insostenible.
¿Qué pasaría si las bibliotecas dejaran de buscar soluciones en los modelos industriales de sostenibilidad, generalmente viciados de greenwashing, y en su lugar recurrieran a la propia naturaleza?
La biomímesis (o biomimetismo) ofrece precisamente eso: un enfoque que explora los sistemas, estructuras y estrategias que se encuentran en la naturaleza para inspirar diseños sostenibles y regenerativos. En lugar de limitarse a reducir los daños, la biomímesis anima a las bibliotecas a replantearse su funcionamiento al nivel más fundamental: cómo diseñan sus espacios, gestionan sus materiales y operan dentro de sus comunidades. Así como el movimiento de las llamadas "bibliotecas verdes" es un mero cambio cosmético y superficial, la biomímesis representa una verdadera transformación profunda que desafía a las bibliotecas a convertirse en sistemas vivos y sensibles, como los ecosistemas a los que deben servir.
¿Qué es la biomímesis?
Es la práctica de estudiar y emular las estrategias de la naturaleza para resolver los retos del diseño humano. No se trata de imitar superficialmente la estética natural, sino de comprender en profundidad cómo funcionan los organismos y los ecosistemas y aplicar esas lecciones a los sistemas construidos por el hombre. Los principios básicos de la biomímesis —eficiencia, adaptabilidad, resiliencia y circularidad— se oponen frontalmente a los modelos extractivos y repletos de residuos que las bibliotecas siguen en la actualidad.
Pensemos en cómo los bosques autorregulan sus residuos, cómo los arrecifes de coral crean complejas redes de intercambio de recursos, o cómo los termiteros mantienen su temperatura estable gracias a la ventilación natural. No se trata sólo de fenómenos biológicos interesantes, sino de posibles modelos que permitan diseñar y gestionar bibliotecas más sostenibles, eficientes energéticamente, y centradas en la comunidad.
Biomímesis en la arquitectura bibliotecaria
Las bibliotecas siguen construyéndose con materiales de alto impacto como el hormigón, el acero y las enormes fachadas de cristal, los cuales tienen un coste medioambiental devastador. La biomímesis ofrece una alternativa: una arquitectura inspirada en la naturaleza que se adapta a las condiciones locales en lugar de imponer un modelo único a cada nueva biblioteca.
Por ejemplo, los arquitectos han estudiado los termiteros para diseñar edificios que mantengan temperaturas internas estables sin depender del aire acondicionado. El Centro Eastgate de Zimbabue, inspirado directamente en la ventilación de los termiteros, utiliza el flujo de aire natural para regular el clima interior, reduciendo considerablemente el consumo de energía. Imaginemos bibliotecas diseñadas según este principio, donde la refrigeración pasiva sustituye a la necesidad de sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado, que consumen mucha energía.
Otro ejemplo procede del diseño biofílico, que incorpora elementos como tejados verdes, materiales naturales y sistemas de reciclado de agua para crear espacios bibliotecarios que funcionen más como ecosistemas vivos. La Biblioteca Nacional de Singapur, por ejemplo, utiliza una fachada ecológica de doble capa que reduce la absorción del calor y los costes de refrigeración, al tiempo que mantiene la luz natural. Estos principios podrían aplicarse en las bibliotecas de todo el mundo, alejándolas de unos sistemas de construcción basados en el derroche y el consumo masivo de recursos.
Biomímesis en el funcionamiento de las bibliotecas
Más allá de la arquitectura, la biomímesis puede reconfigurar el funcionamiento de las bibliotecas. Los ecosistemas funcionan mediante ciclos cerrados en los que nada se desperdicia. Las bibliotecas, en cambio, siguen estancadas en modelos lineales: los libros se adquieren, se usan y se desechan; el mobiliario y la tecnología se sustituyen en lugar de repararse; la energía se consume sin tener en cuenta la eficiencia.
Si las bibliotecas funcionaran como ecosistemas, darían prioridad a los sistemas regenerativos en lugar de al consumo lineal. Esto podría llevar a una gestión circular de los recursos, en la que los materiales se reutilizaran continuamente. Por ejemplo, las bibliotecas podrían tomar prestadas ideas de los hongos, que descomponen la materia orgánica y redistribuyen los nutrientes,y podrían establecer redes impulsadas por la comunidad en las que los libros viejos, el mobiliario e incluso los recursos digitales se reintegren constantemente en lugar de desecharse.
La biomímesis también puede revolucionar el consumo de energía en las bibliotecas. Pensemos en cómo las plantas del desierto gestionan el agua: mediante sistemas de raíces profundas que almacenan y distribuyen la humedad de forma eficiente. Las bibliotecas de climas áridos podrían aplicar estrategias similares de captación de agua y refrigeración, utilizando estructuras que recogen y redirigen el agua de lluvia, minimizando los residuos, y reduciendo la dependencia de fuentes de energía externas.
Lecciones de la biomímesis en otros campos
Los ejemplos más poderosos de biomimetismo suelen proceder de fuera del sector bibliotecario, pero tienen un enorme potencial si se adaptan de manera adecuada.
En la industria de la moda, los diseñadores han creado tejidos autorreparables inspirados en las proteínas de los calamares. ¿Qué pasaría si los materiales de las bibliotecas, desde las cubiertas de los libros hasta las telas de los asientos, estuvieran hechos de materiales que pudieran repararse a sí mismos, reduciendo los costes de sustitución y el desperdicio de recursos?
En urbanismo, algunas ciudades han empezado a optimizar las redes de transporte siguiendo el modelo de las colonias de hormigas, lo que permite un desplazamiento más fluido y eficiente. Las bibliotecas podrían utilizar estrategias similares para mejorar los sistemas de circulación de libros, reduciendo el movimiento innecesario de materiales y racionalizando los flujos de trabajo para minimizar los costes de mano de obra y energía.
En el campo de la tecnología, los investigadores están diseñando aparatos electrónicos biodegradables inspirados en la descomposición de las hojas, lo que demuestra que los residuos electrónicos tóxicos que generan las bibliotecas con tecnologías obsoletas podrían ser sustituidos algún día por alternativas sostenibles y compostables.
Pasos prácticos para que las bibliotecas adopten la biomímesis
La transición hacia un modelo basado en la biomímesis requiere un cambio fundamental de mentalidad, pero no es un objetivo inalcanzable. Las bibliotecas pueden empezar estudiando su propio entorno y preguntándose: ¿qué sistemas naturales existen aquí que puedan guiar una mejor toma de decisiones? La clave es la adaptación contextual: en lugar de aplicar una lista genérica, las bibliotecas deben aprender de los ecosistemas que habitan.
Esto podría significar el uso de materiales regenerativos de origen local en la construcción de nuevas bibliotecas, reflejando la forma en que la naturaleza construye con lo que está disponible. También podría implicar replantearse los ciclos de los recursos: en lugar de desechar libros y tecnología viejos, las bibliotecas pueden crear programas de reparación y reutilización que imiten el principio de renovación continua de la naturaleza. Mediante la colaboración con biólogos, ingenieros y diseñadores, las bibliotecas pueden impulsar enfoques más innovadores, que desafíen los modelos bibliotecarios al uso, anticuados e ineficientes.
Pero quizá el paso más radical sea replantearse cómo funcionan las propias bibliotecas dentro de un entorno más amplio. La naturaleza no se separa del mundo: está profundamente interconectada con él. Las bibliotecas también deben ir más allá de sus muros institucionales, integrándose con las comunidades locales, fomentando redes de recursos compartidos, y diseñando entornos de aprendizaje que reflejen la inteligencia de la propia naturaleza.
La naturaleza como guía definitiva
Durante demasiado tiempo, las bibliotecas han tomado prestados sus modelos de sostenibilidad del greenwashing corporativo, adoptando tecnologías y certificaciones que no abordan la raíz de la crisis medioambiental.
La biomímesis ofrece algo fundamentalmente diferente: pide a las bibliotecas que dejen de pensar como sistemas industriales y empiecen a hacerlo como organismos vivos. En lugar de luchar contra las limitaciones naturales, las bibliotecas pueden trabajar con ellas, diseñando espacios y sistemas que no se limiten a minimizar los daños, sino que se regeneren activamente y contribuyan al mundo que las rodea.
La naturaleza lleva miles de millones de años perfeccionando la sostenibilidad. Es hora de que las bibliotecas empiecen a prestarle atención.
Algunas lecturas
- Reda Mohamed Hamou (ed.) Biomimicry in Information Retrieval and Knowledge Management. Este libro compila trabajos sobre técnicas biomiméticas en el campo de la información y la gestión del conocimiento. También incluye conclusiones sobre nuevos métodos derivados de la naturaleza que han servido para solucionar problemas en esta área del saber.
- Janine M. Benyus. Biomimicry: Innovation Inspired by Nature. Esta obra seminal introduce el concepto de biomimetismo, explorando cómo los patrones y estrategias de la naturaleza pueden aplicarse para resolver retos humanos.
- Henry Dicks. The Biomimicry Revolution: Learning from Nature How to Inhabit the Earth. Este libro explora el significado filosófico de la biomímesis como un enfoque revolucionario para la innovación sostenible, y analiza su aplicación en el desarrollo de productos y sistemas artificiales inspirados en la naturaleza.
- Michael Pawlyn. Biomimicry in Architecture. El arquitecto Michael Pawlyn analiza cómo la biomímesis puede transformar el diseño arquitectónico, dando lugar a prácticas de construcción sostenibles y eficientes inspiradas en formas y procesos naturales.
- Akhlesh Lakhtakia y Raúl J. Martín-Palma (eds.) Engineered Biomimicry. Este exhaustivo volumen aborda la aplicación de la biomímesis en la ingeniería, detallando cómo los principios naturales pueden informar el desarrollo de nuevos materiales y tecnologías.
Acerca de la entrada
Texto: Edgardo Civallero.
Fecha de publicación: 21.03.2024.
Foto: "Biomimicry: how nature drives technological innovation". En LinkedIn [Enlace].