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Sostenibilidad
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Esta sección reúne un conjunto de textos que exploran la sostenibilidad desde una perspectiva crítica, desplazándose más allá de discursos institucionales "verdes" y marcos tecnocráticos para examinar las condiciones estructurales que modelan crisis ambientales, sociales y epistémicas. Centrándose en bibliotecas y otras instituciones de gestión de conocimiento y memoria, los trabajos analizan la sostenibilidad como un problema sistémico y político, abordando cuestiones tales como agotamiento de recursos, extractivismo, desigualdad y limitaciones de los modelos dominantes de desarrollo. Mediante enfoques arraigados en decrecimiento, permacultura y pensamiento socioecológico, los textos proponen marcos alternativos para diseñar y gestionar infraestructuras de conocimiento localmente situadas, conscientes de los recursos y alineadas con principios de equidad, resiliencia y responsabilidad colectiva.
Otros
2025
Civallero, Edgardo (2025). La taxonomía de la ausencia. Pre-print. [Descargar]
Civallero, Edgardo (2025). The Taxonomy of Absence. Pre-print. [Descargar]
(+) Resumen
Esta serie examina cómo bibliotecas, archivos, museos, catálogos, sistemas de metadatos y prácticas de preservación producen ausencia al definir qué puede ser reconocido como conocimiento, documento, registro o memoria. En lugar de tratar la ausencia como un simple vacío que debe llenarse, el texto la analiza como un efecto estructural de sistemas de clasificación arraigados en el literocentrismo, la epistemología colonial, la extracción científica y la autoridad institucional. Las formas de conocimiento indígenas, orales, ecológicas, sensoriales, corporales, relacionales y comunitarias a menudo no ingresan en las instituciones de memoria no porque carezcan de rigor o significado, sino porque los sistemas diseñados para recibirlas exigen fijeza, autoría, textualidad, estandarización y recuperabilidad. Aquello que no encaja en esos requisitos queda reducido a folklore, anomalía, nota marginal, residuo de metadatos o silencio.
A lo largo de la serie, la taxonomía de la ausencia se desarrolla mediante varios casos interrelacionados. Comienza con el silencio producido por catálogos incapaces de alojar sistemas de conocimiento no occidentales, y luego avanza hacia la pregunta por aquello que cuenta como documento en primer lugar. Bosques, ríos, herramientas, olores, sonidos, rituales, cestas, plantas, arrecifes de coral, archivos vivos y prácticas comunitarias son tratados no como metáforas de la documentación, sino como infraestructuras reales de conocimiento que las instituciones convencionales a menudo no han sabido leer. La serie sostiene que una cesta puede ser una gramática ecológica, una herramienta puede ser un argumento material, un arrecife puede ser un archivo vivo, un olor puede portar memoria ritual y un silencio puede ser una forma ética de retención. Estas formas desafían el sesgo textual y visual de la bibliotecología y exigen teorías más amplias de la documentación, la descripción, el acceso y la preservación.
El texto también examina cómo la ausencia se produce en archivos científicos y de biodiversidad. El trabajo de campo colonial, los herbarios, los sistemas taxonómicos, los registros de expediciones y las bases de datos globales de biodiversidad aparecen como estructuras que preservan ciertos tipos de conocimiento mientras borran a los guías locales, expertos indígenas, nombres vernáculos, relaciones ecológicas, significados rituales y protocolos comunitarios que hicieron posible ese conocimiento. Los metadatos y la taxonomía, por lo tanto, no son instrumentos neutrales de organización, sino actos de traducción, reducción y gobierno. Curar la biodiversidad, sostiene la serie, es también gobernar territorio epistémico: decidir qué formas de vida, lengua, relación y autoridad se vuelven visibles dentro de los sistemas institucionales.
Una preocupación central de la serie es el límite de la propia preservación. El texto rechaza la idea de que toda memoria deba estabilizarse, digitalizarse, abrirse o almacenarse permanentemente. Los archivos vivos sobreviven mediante la performance, la repetición, la estacionalidad, la reparación, la práctica corporal y el control comunitario. Algunos conocimientos requieren opacidad, acceso restringido, impermanencia o negativa para permanecer éticamente íntegros. En este marco, preservar no puede significar congelar el conocimiento en su lugar; debe significar sostener las condiciones bajo las cuales el conocimiento puede seguir respirando, moviéndose, retornando y regenerándose. Bibliotecas y archivos deben aprender no solo a recopilar, sino también a escuchar, abstenerse, devolver, reparar y, a veces, dejar que ciertas cosas permanezcan sin registrar.
En última instancia, la serie propone una reconsideración decolonial y ecológica de las instituciones de memoria. Llama a pasar de la clasificación a la relación, de la extracción a la reciprocidad, de la acumulación a la suficiencia, de los metadatos universales a la descripción situada y de la autoridad custodial a una administración responsable. La tarea no consiste simplemente en agregar materiales faltantes a sistemas existentes, sino en transformar las arquitecturas que hicieron que esos materiales fueran ausentes. La taxonomía de la ausencia nombra los mecanismos institucionales mediante los cuales la memoria es aplanada, silenciada o borrada, al mismo tiempo que apunta hacia formas de bibliotecología capaces de reconocer conocimiento en raíces, arrecifes, herramientas, gestos, olores, sonidos, silencios y comunidades que nunca necesitaron permiso institucional para recordar.
2024
Civallero, Edgardo (2024). Library permaculture. Pre-print. [Descargar]
Civallero, Edgardo (2024). Permacultura bibliotecaria. Pre-print. [Descargar]
(+) Resumen
Este trabajo desarrolla el concepto de "permacultura bibliotecaria" como marco sistémico para replantear instituciones de gestión de conocimiento y memoria mediante principios de permacultura y su extensión hacia dominios sociales. Basándose en el trabajo de Bill Mollison y David Holmgren, el texto sitúa la permacultura como una filosofía holística de diseño arraigada en observación de patrones naturales y su aplicación a sistemas humanos, enfatizando resiliencia, adaptabilidad, interdependencia y sostenibilidad de largo plazo. Más allá de sus orígenes agrícolas, el trabajo explora la emergencia de la "permacultura social" como campo preocupado por el diseño de sistemas socioculturales, incluyendo comunidades, instituciones e infraestructuras. Dentro de este marco ampliado, bibliotecas, archivos y museos son conceptualizados como sistemas complejos e interconectados cuyas estructuras y funciones pueden ser reconfiguradas según principios tales como observación e interacción, integración, diversidad y capacidad de respuesta al cambio.
El estudio examina sistemáticamente los doce principios de la permacultura y su aplicación a contextos bibliotecarios, proponiendo una reinterpretación de prácticas institucionales en términos de flujos de energía, gestión de recursos, participación comunitaria y diversidad epistémica. Las bibliotecas son entendidas como espacios que capturan, almacenan y redistribuyen "energía" intelectual y cultural, al tiempo que generan "rendimientos" sociales, educativos y políticos que se extienden más allá de métricas económicas. Se presta especial atención a la necesidad de procesos de diseño inclusivos y guiados por la comunidad, la integración de sistemas diversos de conocimiento y expresiones culturales, y el desarrollo de entornos colaborativos y participativos que desafíen modelos jerárquicos y centralizados de producción de conocimiento. El trabajo aborda asimismo dimensiones éticas de la práctica bibliotecaria, incluyendo riesgos de extractivismo cultural, importancia del respeto por identidades y lenguas locales, y necesidad de alinear acciones institucionales con principios más amplios de justicia social y distribución equitativa de recursos.
El trabajo concluye situando la permacultura bibliotecaria como un enfoque transformador que redefine el papel de las bibliotecas dentro de las crisis socioecológicas contemporáneas, defendiendo modelos institucionales adaptativos, regenerativos y arraigados localmente. Enfatiza la importancia de soluciones a pequeña escala y sensibles al contexto, la valorización de perspectivas marginales y periféricas, y la capacidad de las bibliotecas para responder creativamente a cambios ambientales, tecnológicos y sociales en curso. En este sentido, la permacultura bibliotecaria es presentada no meramente como propuesta metodológica, sino como orientación crítica que desafía paradigmas dominantes de sostenibilidad, desarrollo y gestión del conocimiento, proponiendo en cambio un modelo basado en interdependencia, resiliencia y coevolución entre instituciones y comunidades.
2023
Civallero, Edgardo (2023). Los doce puntos de la permacultura bibliotecaria. Pre-print. [Descargar]
Civallero, Edgardo (2023). The twelve points of library permaculture. Pre-print. [Descargar]
(+) Resumen
Este trabajo propone una transposición conceptual y metodológica de los principios de la permacultura hacia el campo de la bibliotecología y la gestión de conocimiento y memoria, enmarcando las bibliotecas como sistemas socioecológicos complejos incrustados en entornos territoriales, culturales y políticos más amplios. Basándose en el trabajo de Bill Mollison y David Holmgren, particularmente en los principios de diseño articulados en Permaculture: Principles and Pathways Beyond Sustainability (2002), el texto reinterpreta la permacultura no como técnica agrícola sino como enfoque sistémico aplicable a instituciones sociales. Desafía discursos dominantes de sostenibilidad —especialmente aquellos centrados en eficiencia tecnológica y "branding verde" institucional— introduciendo un marco arraigado en observación, interacción, optimización de recursos, autorregulación y resiliencia de largo plazo. Dentro de esta perspectiva, las bibliotecas son entendidas como sistemas dinámicos que procesan flujos de información, energía y relaciones sociales, requiriendo diseños que respondan a condiciones locales antes que a modelos impuestos externamente.
El estudio desarrolla una serie de doce principios adaptados del diseño permacultural y aplicados a contextos bibliotecarios, incluyendo observación e interacción con comunidades, captura y almacenamiento de "energía" informacional y social, búsqueda de rendimientos significativos más allá de métricas cuantitativas e implementación de sistemas autorregulados informados por retroalimentación continua. Principios adicionales enfatizan el uso de recursos localmente disponibles y renovables —tanto materiales como epistémicos—, la reducción de desperdicios mediante procesos cíclicos y la evaluación crítica de gestión de recursos bajo condiciones de escasez, particularmente en contextos latinoamericanos marcados por desigualdades estructurales. En conjunto, estos principios redefinen innovación como capacidad de responder a restricciones utilizando recursos disponibles, antes que como adopción de soluciones tecnológicas impulsadas externamente, y ponen en primer plano dimensiones políticas del diseño bibliotecario, incluyendo cuestiones de relevancia territorial, especificidad cultural y autonomía epistémica.
El trabajo concluye situando la permacultura bibliotecaria como alternativa crítica frente a modelos institucionales moldeados por lógicas extractivistas y estándares globalizados, defendiendo una reorientación de la bibliotecología hacia prácticas alineadas con decrecimiento, suficiencia y sistemas comunitarios de conocimiento. Enmarca las bibliotecas no como proveedoras neutrales de servicios, sino como participantes activas en sistemas socioecológicos cuya sostenibilidad depende de su capacidad para integrar conciencia ambiental, responsabilidad social e inteligencia contextual dentro de sus estructuras y operaciones. Al hacerlo, propone una visión de las bibliotecas como infraestructuras resilientes, adaptativas y localmente situadas, capaces de sostener tanto conocimiento como vida dentro de condiciones ecológicas y económicas crecientemente restringidas.
2021
Civallero, Edgardo (2021). Sostenibilidad y bibliotecas. Pre-print. [Descargar]
(+) Resumen
Este trabajo examina críticamente el concepto de sostenibilidad aplicado a las bibliotecas, situándolo dentro de las crisis socioeconómicas y ambientales más amplias generadas por modelos contemporáneos capitalistas y extractivistas. Más allá de definiciones tecnocráticas o institucionales, el texto enmarca la sostenibilidad como un problema ético y político arraigado en sistemas globales de producción y consumo que externalizan degradación ambiental y explotación social. Mediante el análisis de casos tales como la industria de la moda rápida —documentada en The True Cost (Andrew Morgan, 2015)— el trabajo expone los mecanismos estructurales mediante los cuales sociedades más ricas sostienen sus estándares de vida desplazando daño ecológico y precariedad laboral hacia el Sur Global. Estas dinámicas son conectadas con discursos dominantes que normalizan explotación bajo la apariencia de desarrollo, revelando cómo narrativas de crecimiento económico oscurecen las condiciones materiales de desigualdad y colapso ambiental.
Dentro de este contexto, el trabajo interroga el papel de las bibliotecas como instituciones incrustadas en esos mismos sistemas, cuestionando la adecuación de marcos predominantes de sostenibilidad centrados en "prácticas verdes", eficiencia tecnológica o resiliencia institucional mientras dejan intactos problemas estructurales subyacentes. Recurriendo a críticas de la "economía verde" formuladas por autores tales como Barbara Unmüssig, Wolfgang Sachs y Thomas Fatheuer, el texto destaca la exclusión sistemática de derechos humanos, justicia social y participación democrática de las agendas dominantes de sostenibilidad, incluyendo aquellas promovidas por organizaciones internacionales como UNEP y OECD. Argumenta que tales enfoques reproducen la misma lógica que pretenden reformar, privilegiando crecimiento económico y soluciones basadas en mercado por encima de distribución equitativa de recursos y límites ecológicos, fracasando así en abordar las causas profundas de degradación ambiental y social.
El trabajo concluye proponiendo una redefinición de sostenibilidad arraigada en principios de suficiencia, equidad y responsabilidad colectiva, enfatizando la necesidad de transformar radicalmente patrones de producción, consumo y práctica institucional. Para las bibliotecas, ello implica desplazarse más allá de intervenciones simbólicas o incrementales hacia un involucramiento crítico con los sistemas socioambientales en los cuales operan, incluyendo reconsideración de sus propios roles en producción, difusión y legitimación del conocimiento. La sostenibilidad es presentada así no como objetivo gerencial o conjunto de buenas prácticas, sino como una reorientación fundamental de valores y prioridades, centrada en el principio de que la supervivencia de todos debe prevalecer sobre la búsqueda continua de mejores estándares de vida para una minoría privilegiada.